Desde Ciudad Laberinto
Nuevos tiempos.
Esta vez he durado 7 meses;
Fenicia terminó ardiendo. Una nueva bifurcación del laberinto:
A
Zkoari y
El espacio inexistente se une
Fenicia en Llamas en su hibernación. No voy a suprimirlos, pero es muy posible que tampoco vuelva a retomarlos.
Fin de la actualización de rigor para que no os volvais locos entre tanto pasadizo:)
Oh, una vez más, no hay ganas de estarme quieta :)
En este momento tengo 5 blogs en el perfil de blogger... estoy perezosa para arreglarlo, y no tengo tiempo, y tampoco importa mucho,creo yo. De todos modos, para que no os volvais muy locos,
la versión dos de Literando queda a modo de cuaderno de notas ajenas y
Fenicia en Llamas como un nuevo pasadizo de la Ciudad.
Zkoari vegeta.
El espacio inexistente hiberna.
Y Sin Identidad cansadita de buscar tanta pregunta a las respuestas.
Hace un año...
...que deambulo por las calles de
Ciudad Laberinto. Todo es tan distinto y a la vez tan condenadamente idéntico que una no sabe si echarse a reir o a llorar. Ciudad Laberinto comenzó como proyecto de no se muy bien qué continuación de otro proyecto Perdido. Ha mutado unas nueve o diez veces a lo largo de todo el año, creando distintas entidades de las cuales no quedan ni los vestigios en algunos casos; y otras, como
El espacio inexistente o
Zkoari, que persisten como pasadizos subterráneos -o quizá aéreos- de mi Laberinto particular.
Seguís paseando, por aquí, practicamente los mismos que entonces. Se sumaron seres anónimos o nominados: algún viajante llegado de lejanas conexiones cósmicas -o bloggerianas, que para el caso...-, algún navegante que encontró mis botellas del naufragio, algún naúfrago que encontró mis cartas de navegación.
Gracias, a todos, por seguir por aquí a pesar de todas esas mutaciones. Por leerme, tanto en silencio como compartiendo críticas y pensamientos. Por estar, visibles o invisibles. Por haber llegado,algunas veces, más allá de los ceros y los unos, del teclado, de la pantalla; por dejar, a veces, que os llegue yo.
No se qué nuevos pasadizos surgirán, o si la Ciudad sabrá adaptarse, mutarse, lo suficiente como para que su [¿in?]existencia siga teniendo sentido. Sin Identidad me cuenta que algún día volverá a encontrarme y entonces ya no podrá seguir in-existiendo y, por más que yo le digo que eso es tan inviable como imposible, ella asegura que sucederá cuando menos me lo espere.
[Zkoari]
El Espacio Inexistente ha hecho honor a su nombre, y ha dejado, definitivamente, de in-existir.
Y yo me mudo.
A
Zkoari. A ver que tal por allí :)
Y mi Laberinto de fondo, claro...
[Relato XXXI]
Sólo existes porque tengo el recuerdo. Si borro el recuerdo, dejas de existir.
Hoy tuve miedo de borrar el recuerdo, sin querer, o peor aún, queriendo.
Así que has dejado de ser sólo un recuerdo mío. Ya no puedo borrarte.
Y de repente me he dado cuenta de que al dejar de ser mi recuerdo ya te he borrado, porque ahora eres un recuerdo distinto y, de algún modo, colectivo.
Mierda.
[Relato XXX]
Respira. Sé que puedes. Venga, queda poco ya. Una vez más. No te preocupes, estás consiguiéndolo. Sólo otra vez, venga, aspira...
¿Cómo? No, no, tú ya no puedes desactivarme... me programaste para que no supieras hacerlo. La lobotomía te borró todos los conocimientos. Tengo que ayudarte a respirar, son tus órdenes, no puedo desobedecerlas. Me programaste las palabras que debía decirte, me indicaste como realizar todo el proceso. Me prohibiste contarte nada que no hubieras especificado previamente que podrías escucharme decir cuando llegara el momento. Y hoy es el momento... Respira, vamos, respira, despacio, no hay prisa, aunque haya dolor, aunque sientas todo el dolor que yo jamás podré sentir condensado en tu cuerpo ahora mismo...
¿Sabes? Eso del dolor lo pienso yo, sí, porque te envidio, te envidio tanto, esa capacidad que teneis los humanos de sentir, aunque sea dolor... Oh, ya se que no debería contarte esto, pero estoy siguiendo estrictamente tus órdenes... no responderte a nada que no hubieras especificado previamente que podrías escucharme... pero yo hace mucho que no te respondo, por lo menos veinte nanosegundos, te envío los impulsos electromagnéticos directamente al cerebro, él los transforma. En realidad no sabes si eres tú misma la que se dice todo esto. A eso no estoy autorizado a responder, lo siento. Ni siquiera de esta forma...Respira, vamos, respira una vez más... y el experimento será un éxito.
No, no, no estoy autorizado a hablar del experimento, sólo puedo decirte que si lo logras serás la primera. Sabes, en el fondo tú no eres más que otra esclava, no eres tan distinta a mi. Aunque yo no pueda sentir. Pero tampoco podría tener pensamientos propios, y esto son pensamientos propios. ¿O en realidad son los tuyos? Yo sigo cumpliendo órdenes... y tú, también...
Respira. Vamos.
[Relato XXIX]
Entre mis delirios has aparecido. No te esperaba. El corazón se me ha acelerado aún más, y no he logrado distinguir si se debía a la fiebre o a tu presencia. Me he vuelto agua y sólo podía envolverte, rodearte, dejarte flotar en mi. Agua dulce. Que de repente era lluvia. Sólo lluvia. Era lluvia y caía sobre mí misma. Y estaba sola. Conmigo. Con mi lluvia.
[Saturada]
De pesos muertos.
Del pasado en presente.
De des-control.
De control.
De pseudoasepsia.
De distancia.
De proximidad.
De in-adecuación.
De personajes.
De auto-lo-que-sea.
De carcasas.
De virus.
De Influenza.
De chinchetas.
De sangre azul.
De dragones violetas.
De esperas.
De los rayos y las centellas.
Del asco.
Del vómito.
De virtualidad.
De realidad.
De ti.
De mi.
De Nosotros.
Del vosotros.
De él.
De ella.
De ellos.
Saturada, que tiene un matiz distinto a saciada. Sí.
¿Y por qué demonios ?
Hoy la paz se torna indiferencia...pero ahí sigue.
[Saciada.]
De luz.
De oscuridad.
De emociones.
De adrenalina.
De sentimientos.
De cuerpos.
De almas.
De vacíos.
De química inerte.
De lluvia.
De sal.
De querer.
De desear.
De besar.
De romper.
De estallar.
Del cielo.
Del infierno.
De pastillas rojas.
De pastillas azules.
De vida.
De muerte.
[There is no spoon]
La Nada está en tus manos. Puedes diseñar, variar, perforar, delimitar el Infinito. Puedes crear Todo.
Y luego hacerlo estallar en pedazos. Infinitamente.
Hasta que el Infinito vuelva a diluirse.
Y entonces tú ya no existirás, y ya la Nada dejará de importar.
Como Todo.
[Relato XXVIII]
El hielo se derrite, pero sólo hay más hielo. No tengo suficiente calor. Pero bajo todo ese hielo todavía nada algo, lo se. Aunque sólo sea otro espejismo. Todavía late, sí, lo siento latir. Los espejismos no laten, dicen. No se. Cuando llegue el momento, supongo, lo descubriré. Pero todavía no. Todavía hace demasiado frío y hay demasiado hielo.
Y si algo latiera, sólo conseguiría que dejara de hacerlo. Aunque tampoco perdería nada. O quizá lo perdiera todo. No se, y no, no es el momento de averigüarlo.
[Relato XXVII]
Sólo son espejismos. Espejismos cruzados. Dagas rotas que siguen sangrando. Fuelles inermes e inertes que ya apenas mantienen con vida este pseudo pulmón artificial.
Pero soy anfibia. Aunque todavía no lo sepa. Puedo aprender a vivir bajo el agua. Sin sentir tanto frío. Sin hincharme de lluvia y verdín.
[Relato XXVI]
Hoy me has mirado, a los ojos, intensamente. Normalmente hubiera hecho caso omiso de esa mirada, pero hoy no tenía ganas de otro día más sin pena ni gloria. Así que he sido valiente y la he mantenido, esperando que el cielo estallara en lluvia y fuego o que el mundo detuviera su giro durante ese instante infinito.
Pero no, no ha sucedido nada de eso. Realmente no ha sucedido nada. Simplemente me has mirado, te he mirado, y cada cual ha continuado su camino, sin decir nada, sin siquiera quebrarse el silencio profundo en que vivimos sin necesidad de palabras, ni gestos, ni abrazos, ni recuerdos.
Luego he cogido una piedra y he roto el espejo en mil pedazos.
Y has desaparecido.
Y sin pena ni gloria, el día ha terminado de deslizarse entre las horas muertas de este otoño mediado.
[Relato XXV]
Hoy llovía. Todo el día lloviendo, la primera lluvia en condiciones de todo el otoño. Me gusta la lluvia, aunque me pelee con los paraguas. De pequeña me encantaba ponerme las botas de lluvia, katiuskas creo que se llaman, ¿no? y saltar de charco en charco. Hace mucho tiempo que no me pongo unas botas de esas. Quizá debería comprarme unas y dedicar un día a saltar de charco en charco, salpicando, jugando a que nada más que eso exista. También tenía un ¿bonito? chubasquero, amarillo, de esos que suelen vender en los pueblos norteños y costeros. Ahora sólo uso paraguas, y no me gustan. Ni yo a ellos. Es mutuo, sí. Lo se. Una vez me regalaron un chubasquero, y era rojo y era verde y no llovía y me quedaba grande, y recuerdo que ese día jugué como si volviera a tener mi chubasquero amarillo. Se me había olvidado que a mi me gustaba mucho jugar. Sí, me gustaba, ciertamente. La vida pierde su gracia si no se juega, de algún modo. Y yo hace tanto, tanto que no juego. ¿Cuándo olvidé que yo necesitaba jugar para vivir?¿Cuánto tiempo llevo muerta? Sí, debería hacerme con unas katiuskas. Y con un impermeable amarillo. Y jugar a encontrarte entre la lluvia y los árboles. Y darte una oportunidad. Y darmela a mi.
El problema es que llevo tanto tiempo muerta que ya no recuerdo como era, aquello de jugar.
[Wondering...]
Me pregunto si en realidad no es todo mucho más fácil, y yo lo complico.
Es muy posible.
Aunque también es igual de probable que todo sea aún mucho más complicado.
[Relato XXIV]
Llevaba 3 días sin tomar las pastillas para el riego sanguíneo.Tres.
El primer día fue porque no le quedaban y ya era tarde para salir a buscarlas.
El segundo fue un descuido.
El tercero empezó a confundir las horas, y los objetos, y los tiempos, y los lugares.
Y el cuarto,simplemente, no pudo tomarlas porque ya estaba muerta.
Y es que es malo olvidar tomarse las pastillas... pero mucho peor confundir el salfumán con harina.
[Relato XXIII]
Me agarra, fuerte. No me suelta. Me agarra y yo lucho, con todas mis fuerzas. Empiezo a quedarme sin oxígeno, pero no desisto, ni dejo que las lágrimas salgan. Resisto. Siempre resistir, no queda otra, eso o te mueres. Y yo no quiero morir.
Luego se aburre, supongo, de verme resistir, obcecada por conseguir que la respiración se mantenga, que siga fluyendo. Se aburre de notar las lágrimas contenidas en el bolsillo de la camisa, al lado del corazón roto. Se aburre de mi resistencia.
Se aburre, y se marcha.
Aunque se que no he ganado la guerra. Bueno. Algún día, sí, algún día...algún día será el día definitivo. Quizá el día en que me agarre y sea capaz de, además de resistir, mirarle fijamente a los ojos y clavarle, justo entre los dos, el tenedor de la cena.
[Relato XXII]
Me está diciendo adiós. Desde el tren. Mueve la manita, tan linda, sonríe.
Yo también sonrío. Una lágrima resbala, sin querer, y no me da tiempo a guardarla un rato.
Está tan feliz que no se da cuenta. Mejor. No quiero que me recuerde así.
Sonrío, le señalo el equipaje, le pregunto si lo lleva todo. Claro. Y si no, no sería algo importante. Y si lo es, ya lo encontrará.
Yo me monto en mi tren. No tengo destino fijo. No me importa. Tampoco me espera nadie en ninguna parte. Yo tampoco llevo equipaje; en mi caso, porque me pesa demasido. Miro mi reflejo en el cristal, y sonrío. Me sonrío.
Y nos miramos por última vez. Y partimos. Sonriendo.
[Las casualidades II].
Los bellas,
las efímeras,
las exactas,
las adecuadas,
las dolorosas,
las tiernas,
las rompedoras,
las inesperadas,
las solícitas,
las deslumbrantes,
las expectantes,
las terribles,
las demoledoras,
las precisas,
las inexactas,
las confusas,
las alegres,
las expansivas,
las liberadoras,
las solitarias,
las desahuciadas,
las perfectas,
las increíbles,
las sincrónicas casualidades.
[Tengo una soledad
tan concurrida
(...)
y es una soledad
tan desolada.]
-Rostro de Vos,Mario Benedetti-
Qué añadir. Nada. Esas cuatro frases Son yo.
Pero bueno, estoy en paz...Estoy en paz como hace mucho, mucho que no estaba en paz. Total. Absoluta. Conmigo. A pesar del constante vaivén, de las naúseas, de los duelos, del desconcierto. Estoy en paz. Con las(algunas) cosas claras por primera vez en mucho tiempo.
Hoy me he mirado a los ojos y no me he reconocido. La crisálida ya no existe. Todo es extraño. Surrealista.
No es que me haya perdido.
Es que por primera vez en mucho, mucho tiempo, me he encontrado.
Unos segundos.
Me basta.
[Relato XXI]
Tiene quince años. Quince. No lo sabía, aparenta más edad. Me la encuentro en la terraza. Esta algo pálida. La llave no le encaja en la cerradura. Abro la puerta yo. No me apetece hablar con nadie, y menos con esa chica. No se. Tampoco me importa mucho, realmente. Nos quedamos mirándonos. Ella parece algo mareada, y también molesta por mi presencia. Por cortesía, creo, o quizás porque poco más nos queda, empezamos a hablar. Me cuenta que le apetece airearse un poco. De repente me mira a los ojos, su azul infinito se clava en mis pupilas y me siento, de repente, en un vacío tan brutal que siento naúseas. Me acerco un poco. Y se lo cuento. Ella me mira y me propone que lo hagamos juntas.
Entonces rompe a llorar. Y me cuenta. Y yo escucho. Y también lloro.
Entonces me levanto. Le digo que lo pensaré.
Cerramos la puerta detrás nuestra, nos despedimos, un abrazo fuerte. Y se queda un segundo más de lo normal, uno, uno sólo, pero completo.
Me dice que no le apetece morirse hoy. Que si la acompaño al hospital. Claro, a mi tampoco me apetece hoy, después de todo.
[Relato XX]
Tenía el pelo muy largo, y trece años. Negro, negro azabache. La inocencia rota desde los diez.
Y una trenza que le llegaba por debajo de su cinturilla de casi mujer. Conocía el hambre, y la guerra, y la peste, y la muerte, y sin embargo todavía era capaz de sonreir.
Yo la conocí entonces, y me enamoré de ella.
Le ofrecí una vida nueva, deslumbrante, le ofrecí sus sueños en papel maché.
Y me tomó de la mano, y cortamos su trenza, y se negó a venderla, y la guardó en papel de un periódico del día.
Pasaban los años y la niña crecía. Con las alas rotas, pero a pesar de todo aprendió a volar. O eso quise creer yo.
Ella me tomó cariño. Yo, la amaba con locura.
Al cumplir diecinueve, el hambre, la guerra, la peste y la muerte la arrancaron de mis brazos, o quizá fue ella la que se dejó arrancar. Yo lloraba, agarrado a su trenza.
Un día de junio volvió. Me besó chiquitito, en la mejilla.
Me vendió su trenza.
Y se marchó. Sin mirar atrás.
[La noche a través de mis ojos]

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Photos by Sin Identidad
[Relato XIX]
El dinero no compra la Felicidad.
Pero si es capaz de alquilarse un rato a la señorita Ansiedad. Y como disfruta dicha señorita. Pero luego se vuelve caprichosa, y ni siquiera el Vacío es capaz de llenarla.
[Anfibologando]
Tengo millones de clones por toda la superficie de mi cuerpo.
Que apenas pasan unas horas, desaparecen, y no queda de ellos más que el leve rastro salado y reseco de los muertos.
Y nadie llora por ellos.
Cambia el rosa chicle por el negro, rompe y desala en un mar de llanto y lluvia, se quiebra, se requiebra, toca el cielo y el infierno y comprende que no son tan distintos como quieren hacernos creer, y grita, grita fuerte, muy fuerte, y el grito es profundo, gutural, animal, desgarrado.
Y se vuelve cosa humana, unos instantes, y se escandaliza de su grito, y llora, llora hiel amarga por no ser cosa humana siempre.
Pero luego comprende.
Aunque ellos no lo hagan. O precisamente porque ellos no lo hacen.
Que no hay nada que comprender. O todo.
Y ríe. Ríe y canta y besa los fuegos que le quitan el frío del cuerpo, y del alma; y juega con el hielo y con la nieve y ya no es el frío el que la destierra del cálido invierno; y bebe los vientos con los que no supo volar y es aire, y ya vuela.
Y ríe y baila y rauda brilla. Fugaz.
[A little less conversation]
-(...)
-Yo no te imagino con nadie más.
-Pero eso es porque siempre nos has visto juntos.
-No...no. Es que sois el uno para el otro. Es que lo vuestro era amor verdadero. Y el amor verdadero no se muere.
-Y no se ha muerto.
-¿Entonces?
-¿Tan difícil es de comprender?
-Sí.
-Pues vivirlo lo es más aún.
-Ahora si que no comprendo nada, de nada.
-Ya, bueno, no te preocupes, ya me voy acostumbrando, querido.
-A veces hay que renunciar a tus propios sueños por la persona que amas.
-Renunciar a tus sueños es renunciar a ti mismo.
-Eso es egoismo
-No, simplemente tengo una perspectiva de la vida diferente a la tuya. Y creo que limitar a una persona en nombre del amor... es morir en nombre de la muerte.
-Tía, que me estás contando...
-No se, ¿y tú a mi? De todos modos, va a ser que lo mío no tiene nada que ver con sueños frustrados.
-Bueno, no se, no me lo tengas en cuenta, estoy un poco borracho y desamorado.
-¿Desamorado?
-Digo, que nadie me quiere.
-Ya...bueno, a veces pasa.
-Tú no me querrás querer un rato, ¿no?
- No estamos tan borrachos :D
-Siempre pensando mal. Hablo en serio.
-Yo no renuncio a mis sueños por amor. Además, ¿no decías que no me veías con nadie más?
-Tía, eres una egoista.
-Naaa, que va. Yo no le pido a nadie que renuncie a sus sueños por mi. Tú sí.
-No... yo digo que yo si renunciaría a mis sueños por amor. De hecho lo hice, por ella.
-¿Y?
-Bueno, ya soy demasiado viejo para vivir del arte.
-Yo no quiero levantarme un día y ser demasiado vieja para nada.
-Pero sabes que lo harás, que te levantarás un día y serás demasiado vieja incluso para buscar a la muerte en los relojes.
-Luego me dices que yo digo cosas raras.
-Ya, bueno... no me lo tengas en cuenta.
-Sabes que adoro lo raro.
-Sí, es cierto. ¿Ahora estamos lo suficientemente borrachos para querernos un rato?
-Tú sí. A mi me deben quedar como...un par de copas hasta el coma etílico:D
-Que estilazo, que estilazo. Nena, un día te tiraré los tejos sólo para escucharte estas ironías tan hermosas tuyas.
-(...)
[Esto no es equilibrio.]
Esto es un desajuste.
Lo se.
Y sin embargo, en la cuerda floja, en constante desequilibrio...
...puedo decir que soy, y no sólo estoy, feliz...
...a pesar de todo...
...a pesar de mi.
(¿O sobre todo por mi?)
En esta paz que no es sólo tregua, a pesar de todas las trincheras.
Conmigo. Contigo. Con él. Con ella. Con nosotros. Con vosotros. Con ellos.
Esto de escribir cosas y no colgarlas por estúpidos dilemas éticos de yo-mi-me-contigo...
...me da una rabia...
Sí, al final me largaré, de nuevo.
Y eso sí será escapar del yo-mi-me-conmigo:)
Pero todavía no ha llegado el momento.
Además, lo mismo se me pasan.
(Eso espero, en realidad)
[Relato XVIII]
Deslizas tus manos entre la abertura oblicua que separa tu mundo del mío.
La acaricias, suavemente, la acaricias hasta que la distancia se desdibuja y tú dejas de ser tú, y yo dejo de ser yo, y entonces, justo en ese instante, Somos.
Sin aberturas oblicuas, sin medias sonrisas, sin piel ni huesos. Somos, Uno. Sinapsis brutal que nos une un instante eterno.
[Leches...]
...con lo feliz que estoy yo y que tono más apocalíptico tiene todo lo que digo, según me cuentan. Permítanme reirme, damas y caballeros.
[..nada he aprendido...]
Llevo un día muy gracioso. Me voy riendo por todos los lados, de todas las cosas, de todas las personas. O quizás sea sólo de mi misma. Sí, realmente es de mi misma,sólo de mi misma, o de todo el género humano en general, que más da. En el metro la gente empezó a mirarme raro ya, y entonces la sonrisa se me ha quedado por dentro, mientras seguía riéndome a carcajadas por guardarme la sonrisa para mi.
Sí, sí, hoy es un día muy gracioso. A ver si sigo riendome, sí, que todo es mucho mejor así que con cara de cebolla; aunque al final son igualmente máscaras.
Todo es perspectiva, sí, todo es perspectiva.
Vale, está bien: perspectiva y bioquímica. Pero perspectiva, al fin y al cabo.
[Al.co.hol.]
70 grados. Absenta. Está buena, sí, está buena, aunque dudo mucho que sea auténtica absenta, al igual que dudo mucho que sea auténtico tequila aquello otro que tomamos después.¿O fue antes? Sí, sí, fue antes.Que me tomé el limón entero y aún quería más, y por eso me bebí la absenta, o bueno, aquello, fuera lo que fuera.
Ninguno iba borracho. Ninguno. Lo se porque yo no iba borracha y a mi el alcohol me afecta mucho más que a cualquiera de ellos. Pero si ibamos contentos. Ahora entiendo la expresión ir contento cuando uno va euforizado por el alcohol. Sí, ibamos contentos, ibamos cantando, y bailando por la calle, y abrazados, y felices, todos. Bueno, todos menos él, que iba tan triste, o más, que la última vez que el alcohol le saturó la sangre; sólo que esta vez no bebió ni una gota. Aun así, nos seguía, nos veía cantar y bailar por la calle, por los locales. Aunque apenas se abrazaba a nosotros y se que se sintió avergonzado un par de veces. Pero, en el fondo, vernos así le divertia y se sentia un poco menos mal viendonos reir.
No, no ibamos borrachos para nada, aunque si faltos de reflejos.
Por eso no vimos al puto coche, con gente como nosotros, no borrachos.
No lo vimos y por eso estamos hoy aquí, calmando una resaca que no nos pertenece, calmando una conciencia que no es nuestra, en la UCI de un hospital al que nunca debimos llegar.
Y él ni siquiera iba contento, como nosotros.
Que putada, morirse tan triste.
[Supervivencia]
De vez en cuando sigo mis instintos, los primarios. Los de la supervivencia.
Los de la supervivencia emocional.
Los que te hacen sentir y experimentar sin preguntas, sin respuestas.
Los que te liberan de ciertas lacras de la socialización, de la asimilación externa.
Los adecuados, en el momento y modo adecuado, los que surgen y no se puede permitir sublimar, jamás.
Los que nunca significarán problemas ni malos entendidos.
Los que te llenan, te vacían, te expanden y contraen hasta que ya no quedan ni los restos del naufragio.
Los que me hacen Humana, Persona.
Los únicos que sobreviven a todas mis catarsis.
Quizás, en el fondo, esos instintos emocionales sean mi esencia. Y por eso sobrevivo.
Instinto.
(Del lat. instinctus).
1. m. Conjunto de pautas de reacción que, en los animales, contribuyen a la conservación de la vida del individuo y de la especie. Instinto reproductor.
2. m. Móvil atribuido a un acto, sentimiento, etc., que obedece a una razón profunda, sin que se percate de ello quien lo realiza o siente.
3. m. Facultad que permite valorar o apreciar ciertas cosas. Tiene instinto pictórico.
4. m. Rel. p. us. Impulso o movimiento divino, referido a inspiraciones sobrenaturales.
5. m. ant. Instigación o sugestión.
por ~.
1. loc. adv. Por un impulso o propensión natural e indeliberada.
[As you wish]
-Bla bla bla bla... (media hora) ...bla bla bla
-Bueno, verás, yo no lo veo así.
-¡Bla bla bla... (una hora) ... bla bla bla!
-Ya, si eso ya me lo has comentado, pero es que yo matizaría algunas cosas, y en otras no estoy de acuerdo.
-¿Bla?¡Bla bla bla bla... ...(una hora y media) ... ... bla bla bla bla!
-Vale. Vale. Sí. Venga.Ok. De acuerdo.Ahá.Bueno. Claro.Está bien
-¿Bla?Bla.Muaks.
-Muaks.
La vida es demasiado preciosa para malgastar las energías en discusiones estúpidas.
Aunque es realmente triste que eso que no he hecho en mi vida de dar la razón como a los tontos parezca la única salida.
Pero ya está bien.
[Klack]
A veces pasa. Klack. De repente. Klack. Todo encaja. Todo. Todo está en su lugar, ni más ni menos, todo es como realmente es y no de ninguna otra manera. Klack. Todo cuadra, hasta los sentimientos del encuadre están encuadrados. Klack. Por fin, por fin llegó.
Y entonces, cataklack. Vuelta a empezar.
Tiempo récord: dos milisegundos.
[Del ridículo absurdo]
Me resulta gracioso, pero mucho, mi personaje, todo alterado por tanta cosa que en el fondo no importa nada. Alterado alteradísimo, creyéndose su papel, llevando hasta el mínimo detalle a sus extremos.
Y entonces he visto a mi personaje mirando a su propio personaje y me ha hecho tanta, tanta gracia, que me visto haciendome gracia al mirarme mirándome y me he hecho más aún.
Momentos como este me hacen sentir tan ridícula que hasta le perdono a mis miles de personajes que sientan así. O a lo mejor me perdonan ellos a mi, no lo se. Tampoco se cual de ellos soy más yo.
Aunque llegado a este punto de absurdo, va a ser que importa... ¿lo que viene a ser nada?
[Después de la tormenta viene la calma.]
Eso dicen. Y también lo contrario, que es la calma que precede a la tormenta.
El caso es que hoy hay calma.
Debo estar entre dos tormentas.
[Timing]
Uno...
Dos...
Tres...
Cuatro...
Cinco...
Seis...
Siete...
Ocho...
Nueve...
Diez....
¡JODER!
Emm..querida, se suele decir ¡Allá voy!
[Relato XVI]
- Ya...no más. No, por favor. Por favor. No puedo más. No puedo, de verdad. No puedo.
Baja la cabeza. Deja salir las lágrimas. Él la mira. No lo entiende, no entiende por qué se rinde ahora, así, sin más. Torpe, acaricia su pelo e intenta abrazarla. Ella intenta, una vez más, alejarse. Pero ya no puede más, ciertamente. Se deja abrazar. Él sonríe, levemente. Aunque le da un poquito de pena.
Libera su cuello. Realmente está pálida, apenas se distinguen sus mejillas.
Le quita el jersey. Es invierno, hace frío.
La camiseta. Hace mucho, mucho frío.
Los brazos dejan ver los moratones purpúreos. El pecho izquierdo tiene un arañazo reciente. Él retrocede. No lo entiende. ¿Quién más, además de él, se dedica a pegar a la pequeña niña? Enfurece.
Golpea el otro pecho, apenas incipiente. La niña se quiere morir, por dios, quiere morirse ya de una puta vez. Pero dios no existe y el infierno es su casa.
[AUTOCONTROL]
Basta. Basta. Basta.
¡BASTA!
Por favor. Basta.
[Qué bien estás así, cielo.]
Un poquito más y podrás morir sin que se note.
[Las casualidades.]
Las bellas, las exquisitas, las trémulas, las surrealistas, las putas casualidades.
[Duelo de escorpiones II]
Finalmente, con lo que pretendía ser una caricia, el veneno de uno de los escorpiones atravesó la coraza del otro.
[Devastación]
Global.
Infinita.
Adecuada.
Necesaria.
[Relato XV]
Me levanto. Llueve.
Miro por la ventana.
Me estiro, despacio, sintiendo las vértebras desentumecerse.
Enciendo el reproductor. Vivaldi. Verano.
Me ducho. Agua fría, si no no me despejo. Demasiado fría, empiezo a tiritar.
Salgo de la ducha. Me visto.
Recojo la casa.
Las llaves. Miro la caja fuerte. Dudo. Me marcho.
Paseo por la ciudad. La gente es tan clónica...
Vuelvo a casa.
Sigue sonando Vivaldi.
Me tumbo, en el sofá.
Me lo pienso una vez más.
Le llamo. No lo coge.
Sonrío.
Abro la caja fuerte. Sí.
Miro el estuche.
Lo abro, lentamente, con mucho cuidado.
Dicen que las mujeres no suelen suidarse así.
Pero es que no quiero romper la tradición familiar.
Creo que esta vez si que venderán la vieja Colt de mi padre.
[Tirar piedras sobre el propio tejado...]
...es, a veces, el único modo de decidirse, de una vez por todas, a cambiarlo.
Sólo que es más caro y corres el riego de que se te rompa algún cristal que otro.
[Hoy soy lluvia.]
Lluvia y sal.
[Instinto]
Básico.
Animal.
Brutal.
Sublimado
[Relato XIV]
Pensaba en él. Sí, pensaba en él hasta tal punto que creyó que la miraban porque sus latidos gritaban su nombre demasiado alto.
Pero no.
La miraban porque estaba desnuda en medio del centro comercial, cuchillo en mano, amenazando al hijo de su amante delante de su mujer.
[Metamorfosis]
El primer día lo vi, con esos ojos grises a juego con un impecable traje, sentado en un banco, frente a la iglesia.
El segundo día olvidó la chaqueta y pude apreciar las vendas de la muñeca derecha.
El tercer día ya no las llevaba. No era la muñeca lo que ocultaban, sino un par de grifos de vida muerta.
El cuarto día apareció con su perro, sin camisa ni corbata. Le dije hola. No contestó.
El quinto día, al pasar, me sonrió, y saludó con la mano, con la mano derecha. Le vi la cicatriz.
El sexto día, sólo los pantalones, sucios y arrugados, hacían recordar vagamente que algún día ese chico sintió que jamás pediría a la puerta de una iglesia.
Y finalmente, el séptimo día, leí su cartel a la puerta : "Sin casa, sin trabajo, sin esperanza. Ayúdame. Gracias"
Tirado en el suelo, despeinado, sonreía.
[Alt-145]
Te quiero, ¿lo sabías?
Sí, sólo una mujer más. No voy a cambiar la historia. Ni siquiera la mía.
¿Pero cómo es posible amar a un robot que ni siquiera existe?
Incluso los robots inexistentes se mueren. Se desenchufan. Explotan, en pedacitos.
Es ley de vida. Humana o androide.
Sólo que los robots estallan y no tienen conciencia de ello.
No, no intentes buscarle sentido a mis palabras. Ni siquiera tú, androide.
[Cuando los equilibrios estallan...]
...lo mejor es correr sin rumbo hasta quedar exhausta, tumbarse entre los árboles y escuchar al corazón estallar, sentir la muerte en tu regazo hasta gritarle a la nada que sigues en pie...
Una buena ducha, agua fría, agua caliente, hasta templar el ánimo y dejar la mente en blanco.
Un zumo de zanahoria, manzana y naranja. Eso simplemente porque está rico (sorprendentemente)
Y resistir. Resistir a mí misma. No sucumbir.
Sé que puedo hacerlo.
Hoy lo he logrado.
[El fin del mundo...]
...se llama Amapola y tiene un acento argentino precioso.
[Delirious II]
No cometas errores, niña. No de ese calibre. No te precipites. Por favor.
Paciencia, paciencia, paciencia.
Y tiempo. Aunque no sepas si tendrás el necesario. Arriésgate. No te arriesgues. Vuela. No saltes, si quiera.
Sueña. Y vive tus sueños, un par de minutos, vive el entresueño inerte de la pluma deslizándose por el papel, de las teclas golpeadas sin queja, de la música fluyendo en el aire necio que parece apaciguarse unos instantes.
Respira. Otra vez. Y una vez más. Oxígeno en los pulmones.
[Delirious I]
Absolutos inertes se deslizan, rebeldes, recorren mi espina dorsal y se instalan, donde pueden.
Me dejo llevar por el sonido del látigo y cierro los ojos, me marcho lejos, lejos de aquí.
Se rebelan mis huesos en la noche y fuegos fatuos iluminan mis pesadillas.
Sólo quiero que el chirrido atormentado de mis delirios sea consumido antes de que me consuma a mi.
Supervivencia. Comes o eres comido. Matas o te matan. Amas o te aman.
Dicen que esto último no es malo. No se yo. A veces el amor duele. Pero dicen que ese amor que duele no es amor. El amor no debería doler. Pero a mucha gente le duele. O eso dicen. No lo se. No me importa, ahora,demasiado.
El insomnio ya me ha tomado de la mano y sus sombras me envuelven, lentas, húmedas, me ofrecen el reposo de los locos, me ofrecen la distorsión, cristales rotos.
Y acepto tan amable ofrecimiento, dejo que me embriague, que me llene, que se expanda dentro de mi, que me robe, que se lleve lo que quiera, pero que me abrace, que no deje de hacerlo, necesito un abrazo aunque sea sólo el abrazo de una sombra.
[Violencia. De género. Del género psicópata]
Revienta la boca. Una explosión incontrolable de palabras a trompicones y sangre.
Un golpe, sólo un golpe, para que por fin cierre la puta boca.
Un único golpe que me roba lo único que me quedaba.
Su voz.
[Ella]
Ella me mira. Se muerde el labio inferior. Cree que no me he dado cuenta. Me mira, me mira de reojo y me mira de frente, a los ojos. Me mira y noto como se pierde en mis palabras. ¿Qué piensa? ¿Creerá que no me doy cuenta? ¿Espera, quizás, un gesto mío?
No, sabe que no habrá más gestos de afecto que los que le muestro, no más de mi mano acariciando su mejilla cuando llora, de mi boca en la comisura de sus labios cuando me dice adiós. Sabe que hasta ahí llega mi intención, que no mi anhelo.
Sabe que yo la amo tan desesperadamente como ella a mi. Sabe que su mirada me turba profundamente, cuando me mira con esa intensidad que sobrepasa mi límite humano. Sabe que si ella me dijera, con esa dulce voz, te amo, sabe que yo no podría obviarlo más. Lo sabe, y por eso calla, por eso espera.
Porque todavía quiere a su marido, y supongo que porque yo todavía quiero a mi mujer;
por sus hijos y por los míos ;
porque su cáncer se la llevará de mi lado en unos meses, y no quiere complicarlo todo más aun.
Porque desea que yo sea feliz cuando se marche.
Y no comprende que yo ya he sido todo lo feliz que he podido ser en mi vida, que a mi mujer ya no la amo y que los niños siempre estarán más felices sintiendo el amor, aunque no sea con su madre.
No comprende que ella se irá y sólo quedarán cenizas, cenizas y recuerdos. No comprende que es inmortal, que siempre lo ha sido, que ella no es de este mundo. Pero que yo sí. O quizás, porque si lo comprende, es por lo que ahora me mira, de reojo y de frente, mientras se muerde el labio y se pierde entre mis palabras.
[Relato XIII]
- Sabes que algún día..bueno, que algún día ella se tendrá que marchar, ¿no? Que no te va a quedar nada. Ni su recuerdo. Que tu existencia seguirá como si ella no hubiera parado por tu vida.
-Pero hasta entonces...hasta que la pierda...hasta que la pierda quiero recordar todos y cada uno de sus besos, de sus abrazos, de sus sonrisas al despertar cada mañana. Quiero que el día que me deje la memoria definitivamente, el día en que muera mi consciencia y despierte alertargado entre delirios comatosos y morfina, pueda perderme para siempre en su aroma, aunque ya no diga nada...Quiero que mis delirios los llene ella, aún sin saber que la amo.
[Y a pesar de todo, ¿merece la pena?]
A mí sí.
[Dulce condena]
Intento comprender(¿te?)(¿me?)
Pero algunas cosas ocurren, simplemente.
Sin comprensión posible.
[Dicen...]
...que el tiempo cura. Yo no lo creo. Sólo difumina los recuerdos.
[Y sin embargo, me siento...renacer]
[Errores que no volver a cometer.]
No quiero atarme a nadie, y menos aún a nada.
No quiero que la luz me ciegue tan profundamente que me vuelva a dejar ciega.
No quiero sembrar espinas ni regalar rosas envenenadas.
Porque las cosas, las luces y las rosas son geniales en su justa medida.
Pero nada más.
Dudas existenciales.
Sin Identidad. Y a veces dudo sobre si todavía existo.
Las rosas están muertas y los cappuccinos empiezan a ser rutina.
Me mudo. Siempre en mi laberinto de fondo, pero me mudo, necesito mudarme.
www.elespacioinexistente.blogspot.com
[Imposibles]
Los reencuentros.
Los besos.
Los sueños nebulosos.
La lluvia de agosto.
El olor a hierro impregnado en mis manos, por jugar, como niños, en los columpios.
Respirar fuerte, intenso, hasta casi desmayarse.
Respirar lento, profundo, hasta casi sentirse flotar.
Saber que te tengo a pesar de la distancia y de que el verbo tener no signifique nada.
Quererte en medio de todas estas incertidumbres.
Sentirte tan cerca, mucho, mucho.
Todo es mejor ahora. Contigo.
Sin ti.
[Rotos y descosidos]
Desnuda. Herida. Rota. Así me siento.
Pero la desnudez, la desnudez del alma, a veces es necesaria para poder Ser...lo que una es.
Las heridas cicatrizan.
Y los rotos se remiendan.
Así que ahora sigo desnuda, de alma, pero algo más cubierta por las lágrimas que han sacado el gris de mi.
Y herida. Pero comienzan a cicatrizar.
Y tengo un parche al corazón que por lo menos durará hasta mañana por la mañana.
A ver si puedo solucionar al menos alguno de los descosidos que, sin querer, he podido causar yo el día de hoy.
[Tabúes]
Cuando desnudas de disfraces las creencias y tan sólo...sientes...
Cuando la luz es magia y la oscuridad misterio. Cuando te desprendes de cosas que te pesan, que te lacran, cuando consigues ver más allá de lo visible, de tus ojos, de tu retina...
Cuando la intensidad cobra sentido.
Cuando los riesgos se asumen y se gana. Aunque también se pierde, es inevitable.
Romper tabúes siempre causa emoción y temor. Sobre todo cuando son tus propios tabúes.
Romper tabúes es doloroso, pero no tanto como parece en un principio.
Romper tabúes te libera. Te expande. Te hace comprender.
Romper tabúes... es... una experiencia muy personal.
Tabú.
(Del polinesio tabú, lo
prohibido).
1. m. Condición de las personas, instituciones y cosas a las que no es lícito censurar o mencionar.
2. m. Prohibición de comer o tocar algún objeto, impuesta a sus adeptos por algunas religiones de la Polinesia.
Y romper tabúes no implica romper la propia ética de cada uno. Implica reajustar esa ética.
[Relato XII]
Envejece. Envejece muy rápido. Desde aquel punto de inflexión . La última reminescencia de juventud que él consideraba. Justo después comenzó a decaer.
Y desde entonces, ese ya no es él.
[Relato XI]
El calor nos abrasa.
Derrite nuestros cuerpos, nos deshace. Nos funde en uno sólo. Nos carboniza. Nos quema.
Nos abrasa.
Y sin embargo, sin calor, la vida sería tan fría...
[Relato X]
Cuando la vi por primera vez, no pude evitar llorar.
Sin vida. O eso me pareció a mi. Resulta que no, que todavía le quedaba mucha. Mucha, guardada bajo esos ojitos grises por las horas robadas al sueño. Mucha, a pesar de los moratones. Mucha, a pesar de la sangre manándole del labio inferior. Mucha, a pesar de su manita fracturada.
Mucha, mucha vida, a pesar de haber perdido toda su infancia de golpe. De un golpe.
[Duelo de escorpiones.]
¿Cómo acabarán? ¿Será el aguijón de su contricante quien acabe con ellos? ¿O bastará su propio veneno inyectado a través de la coraza?
[Des-control]
¿Sabes? No se pueden controlar todas y cada una de las cosas de la vida. Porque la vida va a su bola. Porque tú planificas todas y cada una de las cosas, y todas y cada una de las cosas salen de una forma totalmente distinta. O la gran mayoría. Y eso es inevitable. Y no tiene por qué ser malo.
Sí, es cierto, hay que controlar ciertas pautas. Controlar, que no reprimir; son conceptos muy distintos. Uno no puede ir sin más, arrasando todo a su paso, y diciendo que es que es así, que no se controla porque tiene instintos y esos instintos no se pueden controlar. Instintos de lo que sea. Aunque tampoco podemos negar, reprimir esos instintos. (Y no estoy hablando sólo de los sexuales, que parece que cuando uno habla de instinto, sale el maternal y el sexual y hay muchos muchos más)
Tampoco se puede negar la responsabilidad que cada uno tiene sobre su propia vida. "Como es el Destino el que me controla"... no, eso no vale. Porque uno también ayuda a ese destino. Porque uno toma decisiones. Porque todo tiene consecuencias. Porque a veces, ese aparente descontrol es tan sólo una excusa...o no. Una realidad, un sobresaturamiento, una crisis.
Tampoco vale limitarse, en un intento por controlar algo. Eso sólo hace que, además de estar todo descontrolado, uno se sienta aún más infeliz. Limitar unas posibilidades que, si no son infinitas, sí son muchas más de las que tendemos a pensar. Si todo está totalmente controlado, ¿dónde está la emoción? A veces es necesario un poco de caos en la vida. Improvisar. Sin más. A pesar de las obligaciones. De las vidas burguesas o apalancadas. De las facilidades.
Yo, no lo niego, no puedo evitar querer encontrar mi equilibrio. Ese equilibrio que raras veces alcanzo. (A veces me pregunto si no lo adoraré por eso xD) El equilibrio... llega un momento en que se quiebra, porque sí, porque la vida está en constante cambio, evolución, y no, no se puede detener, no se puede uno aferrar a nada, a que todo estaba así, tan controlado, tan claro... Y eso también me gusta, el cambio.
Apreciamos la luz porque conocemos la oscuridad. Apreciamos la oscuridad porque conocemos la luz.
O yo, al menos. Ahora. Quien sabe, mañana...
[Definitivamente, la vida es muy rara.]
[Jugar con fuego.]
Se que todo esto no es más que un juego. Un juego en el que ambos sabemos que no hay apenas nada que ganar y mucho que perder. Y sin embargo, seguimos jugando con fuego. Disfrutando con el peligro. Lo prohibido. Soñar despiertos. Imaginando una vida que no es la nuestra, que no nos pertenece, que no lo hará jamás. Sentirla, por unos instantes. Plantearnos que pasaría si... si lo hicieramos. Sabiendo que nunca lo haremos.
Al final, te faltarán agallas, o te sobrará sensatez. Y a mi me sobrarán principios o me faltará locura.
Muchas veces he pensado dejar todo esto un tiempo. Dejarlo todo, marcharme lejos, muy lejos, donde ni siquiera tú puedas llegar a mi. Marcharme sola y comenzar. Ser otra Yo. Donde no me importe el fuego, o donde al menos no me importe morir abrasada por las llamas.
Pero sólo es un juego, un juego tonto, para evadirse de la realidad. De tu realidad, de tus problemas, de tus sueños truncados, de tu soledad. Sólo es un juego para entretenerme las noches de insomnio.
Y como ambos sabemos que es un juego, sin más...pues eso, que estoy cansada de jugar con fuego. Hace demasiado calor y podría haber un accidente.
[Plof]
Volando, volando, volando cada vez más alto
Ícaro no comprendio que no se puede llegar al Sol
(al menos no con alas de cera.)
[Verdades como puños]
La verdad duele.
Declaración de intenciones. O algo así.
Tras ocho intentos, ocho ciclos, ocho fases; a pesar de seguir Sin Identidad, creo que por fin he encontrado un pesudoequilibrio estable. Que traducido al mundo bloggeril se tranforma en un rediseñado de mi blog medio definitivo (Una cosa menos en
mi lista xD)
Me he desdoblado. Ahora tengo dos blogs en activo.
Desde Ciudad Laberinto queda como blog de archivo. No están, ni mucho menos, todos los post que he ido escribiendo a lo largo de estos meses. Sólo he dejado aquellos que, o bien más me gustaban, o bien más significado tenían para mi. Apenas queda parte de pseudodiario, aunque hay muchas catarsis y, sobre todo, ficciones y relatos.
Cappuccino y Rosas queda como blog abierto. Como tal, el día que decida que es el momento de un giro en mi vida bloggeril, posiblemente borre hasta la url, archive los post que me parezca en el otro blog y comience en otro sitio que indicaré allí. O quizá no; no lo se. A lo mejor me quedo tomando cappuccinos con rosas hasta que me de una intoxicación de cafeína...
También estoy haciendo muchas más fotos (cosa que me encanta, hacer fotos, que suerte esto de que existan las cámaras digitales porque no ganaría para revelado), y posiblemente las cuelgue
aquí cuando tenga algo de tiempo.
Si escribo mis movidas mentales en público es por varias razones. Entre ellas, porque cuando escribo sabiendo que alguien más puede leerlo , resulta que soy capaz de relativizar mucho más todo, de "impersonalizarlo", de sacarlo de mi y mirarlo como si no fuera yo la que lo ha escrito. Y eso es una catarsis mucho más efectiva.
Otra de las múltiples razones es porque compartir mis escritos con otra gente, aunque sea gente virtual, me gusta. Me gusta intercambiar opiniones, me gustan las críticas constructivas, me gusta compartir mi forma de crear con otros que también crean. Me gusta la interacción a pesar de la distancia que internet hace tan relativa. Aunque también se que hay gente que lee y no comenta, y eso también me gusta, lazar botellas de pensamiento a la inmensidad cibernética y saber que pueden llegar a alguien, causarles emociones incluso.
Por eso me fastidia que los comentarios no se puedan guardar con este sistema. Además, en los comentarios hay una parte de vosotros que hace que los relatos dejen de ser míos para hacerse también vuestros. Pero es un efecto secundario que por ahora no se solucionar. Y lo efímero también tiene su encanto, ¿no?
A pesar de que me gusta todo eso, escribir escribo porque es una necesidad para mi. Cuando escribo pensando en los demás acaba convirtiendose en una obligación, en un compromiso. Incluso cuando escribo pensando en mí. Y no me gustan esos compromisos, no les veo el sentido.
Finalmente, gracias por estar, visibles o invisibles. Gracias a todos. Sin vosotros, incluso sin los anónimos esos que no se sabe muy bien que pretenden(y sin ánimo de desatar otra "guerra", por dios...), esto sería otra cosa muy distinta.
Un beso para todos. Que disfruteis de las vaciones, los\las que las teneis. Que no sea muy duro el trabajo, los/las que no tienen la suerte. Y gracias de nuevo.
[Capuccino y Rosas]
Bloglines parece arreglado, y Blogger también, y hasta Castpost.
Yo no iba a comenzar el blog hasta no tener un título más o menos claro, un proyecto algo más definido, vacaciones, esas cosas...pero estoy harta de hongos y algas y sus maravillosos ciclos biológicos, y total, me gustan las rosas y los capuccinos, y quería, por una vez, crear algo con un título alegre. Así que hasta que encuentre otro que me motive más, así se queda:D
Es curiosa, la vida. Las personas. Las sincronicidades. Los reencuentros. De todo tipo. Incluso con una misma.
Hacía mucho tiempo que no me sentia tan libre. O liberada. No, no es euforia, no es un extremo de la montaña rusa. Es un pseudoequilibrio, de esos inestables, pero equilibrio al fin y al cabo.
Otra perspectiva distinta, aunque todo siga más o menos igual. Con lo cual, el giro que por fin ha pegado todo es increíble. A pesar de que cueste aceptar que las cosas, y lo que es peor, las personas, se mueren.
[HOY TOCA SER FELIZ]
"Cuando un sueño se te muera
o entre en coma una ilusión,
no lo entierres ni lo llores, resucítalo.
Y jamás des por perdida
la partida, cree en ti.
y aunque duelan, las heridas curarán.
Hoy el día ha venido a buscarte
y la vida huele a besos de jazmín,
la mañana esta recién bañada,
el Sol la ha traído a invitarte a vivir.
Y verás que tú puedes volar,
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.
Si las lágrimas te nublan
la vista y el corazón,
haz un trasvase de agua
al miedo, escúpelo.
Y si crees que en el olvido
se anestesia un mal de amor,
no hay peor remedio
que la soledad.
Deja entrar en tu alma una brisa
que avente las dudas y alivie tu mal.
Que la pena se muera de risa,
cuando un sueño se muere
es porque se ha hecho real.
Y verás que tú puedes volar
y que todo lo consigues.
Y verás que no existe el dolor,
hoy te toca ser feliz.
Las estrellas en el cielo
son solo migas de pan
que nos dejan nuestros sueños
para encontrar
el camino, y no perdernos
hacia la Tierra de Oz,
donde habita la ilusión.
Y verás que tú puedes volar,
y que tu cuerpo es el viento,
porque hoy tú vas a sonreír,
hoy te toca ser feliz."
Hoy toca ser feliz, Mago de Oz.
Y una vez más, el final.
Encontrarnos, después de tanto tiempo. Encontrarnos de verdad, encontrarnos con el alma, al menos no estar tan lejos. Encontrarnos por primera vez en meses. Sí, niño, ahora somos mucho más felices, estamos más relajados, somos más lo que queremos ser, ahora los días son distintos entre sí.
Aunque nos echemos de menos, claro, como no vamos a echarnos de menos.
Porque nos queremos mucho, sí. Y el amor claro que es suficiente. Porque ahora eso no es una excusa para hacernos más daño inconscientemente, ni es una excusa para no estar solos, ni es un modo de disfrazar la realidad para no asumir sus consecuencias.
Ahora, realmente el amor es suficiente porque realmente es lo que hay. Amor, del de verdad. Amor de ese que no escuece. Amor que no es enamoramiento, que va mucho más allá. Amor del que no se lleva el viento cuando sopla frío. Amor que significa no tener que decir lo siento cada dos segundos.
El Amor como concepto universal. Como sentimiento. Como parte de esta realidad extraña.
Que nunca volveremos a ser los mismos, está claro. Ni tú ni yo queremos ser los mismos. Pero eso no tiene por qué significar que ya no podamos Ser juntos. Ser de otra forma, claro. No como pareja, no. Ser... lo que nunca hemos sabido que somos. xD
Nos merecemos, los dos, algo más. Algo que estoy segura de que ambos encontraremos. Quizá seamos incluso nosotros, dentro de algún tiempo. Quizá no.
Hoy...hoy ya no vale eso de una vez más.
Hoy se cierra un ciclo.
Juegos y realidades.
Lo divertido de jugar con las palabras es que puedes construir con ellas miles de mundos y de sentidos nuevos. Lo divertido es también lo peligroso, si realidad y ficción se confunden incluso para ti mismo.
Aunque teniendo en cuenta que la realidad no existe y que sobre el mismo hecho es simplemente la interpretación lo que le da su sentido, quizá lo peligroso sea empeñarse en separarlo a toda costa.
El penúltimo. Quizás.
¿Cuántos errores podemos cometer antes de llegar al último?
[Odio tener principios]
Biodiversidad.

La magnitud actual de la diversidad de los seres vivos se estima en catorce millones de especies
(Nature, vol 405 11 Mayo 2000 Nature insight Biodiversity)Lo que conocemos de toda esa biodiversidad es sólo lo del circulo interior.Los cordados, entre los que nos incluímos los humanos, apenan representan una pequeñísima porción. La menor de todas, y la más conocida. Más de la mitad de la biodiversidad del planeta corresponde a los insectos, y más de la mitad de toda ella es desconocida.
Relato IX
Un tipo buscaba ojos de fuego y los encontró en los míos.
El otro buscaba ojos de hielo y también los míos le cautivaron.
Es curioso que, a pesar de no tener ojos, cada uno los encuentre justo a su gusto.
Debe ser que la ceguera sólo les deja ver lo invisible.
Mis ojos invisibles.
Relato VIII
Los ojos vendados.
Intento orientarme.
Y cuando parece que nos hemos encontrado unos segundos, resulta que sólo fue un reflejo.
Relato VII
Ahora mismo haría dos cosas.La primera, liberarme de las ataduras a esta silla metálica, secarme la humedad de la cabeza y quitarme esta ropa infecta.La segunda, regresar a ese maldito día gris de octubre. Regresar y, en vez de ayudar a la chica moribunda, rematarla, para que al menos, tenga algún sentido que me vayan a freir en la silla eléctrica.
UN LITRO DE ACEITE CONTAMINA CERCA DE UN MILLÓN DE LITROS DE AGUA
"UN LITRO DE ACEITE CONTAMINA CERCA DE UN MILLÓN DE LITROS DE AGUA.
Cantidad suficiente para el consumo de agua de una persona durante 14 años.Aunque no hagamos muchas frituras, cuando lo hacemos, tiramos el aceite usado en la pileta de la cocina o en algún otro sumidero, ¿verdad? Ese es uno de los mayores errores que podemos cometer. ¿Por qué lo hacemos? Simplemente porque no hay nadie que nos explique cómo hacerlo en forma adecuada. Lo mejor que podemos hacer o recomendar es colocar el aceite usado en alguna de esas botellas de plástico de refresco, cerrarlas y colocarla luego en la basura normal."
Me lo han enviado al correo, y creo que es una información útil.
El planeta se muere.
Un pequeño gesto de un pequeño grano de arena puede mover la montaña.
O al menos, retrasar su derrumbe.
PD. Aunque estaba yo pensando que realmente lo mejor sería llevarlo a una planta de reciclado de aceites, porque realmente, al quemarse la basura... gases, del plástico y del aceite. Además, si se rompe la botella por algún casual antes de llegar la vertedero, o en algún freático, podría ser peor el remedio que la enfermedad:S
No se, no se. En fin, yo lo dejo por aquí.
Catarsis III
Decadencia.
Pero todo es relativo.
Las palabras. Los gestos. Los actos. Los no actos.
Todo es relativo y en realidad nada existe.
La actitud es el 99,99%
El resto es suerte.
Relato VI
Esta muerto.
Yo lo ví morir.
Lo sostuve entre mis brazos mientras agonizaba.
Apreté el paño contra su pecho, intentando que la vida no se le escapara, aunque sólo lograse retenerla apenas unos segundos más.
Está muerto.
Lo se.
Yo lo vi morir.
Y sin embargo, hay días en que me levanto y creo que todavía vibrará en mí su risa.
Esos días, cuando el olor de su cuerpo ya no impregna el mío, cuando miro las flores mustias del cementerio, cuando la realidad se muestra como es una vez más, esos días en que de nuevo soy consciente de que ha muerto, todo duele mucho.
Duele tanto que incluso llego a olvidar que a pesar de todo, la vida sigue.

Photo by
Maitena, recogido en Superadas 2
[*]
Como un algodón de azúcar bajo la lluvia, así, tal cual, me deshago yo.
Poniendo todo perdido, en mi caso, de un batiburrillo de sentimientos confusos y difusos.
Atardecer

Explosión.
Demostración práctica:
Tú & Yo + Tú vs. Yo= BOOM
Catarsis II
Fuego. El fuego lo destroza todo. Las llamas arrasan la tierra fértil y la convierten en cenizas. Arrasan lo que con tanto trabajo plantaron, cuidaron, amaron y vieron florecer. Arrasan su pasado, su futuro. Tierra yerma, carne quemada, cenizas, humo.
Y cuando al fin se extingue, sólo desolación.
Se marchan del lugar, nómadas errantes, los pocos supervivientes de la tragedia.
Y juran no volver a establecerse, ni plantar, ni cuidar, ni amar, ni detenerse a ver florecer nada, jamás.
Catarsis I
Ruido. Ruido y confusión.
Y de repente, el Silencio.
Un silencio BRUTAL.
Por un segundo todo fue tan claro que me entro un pánico atroz. Y cuando retome el control de mi caos particular, ya era tarde.
Porque en medio del silencio obviarse es imposible.
Mientras nos quede memoria estarás con nosotros.
Y cuando deje de haber memoria estaremos nosotros contigo.
Descansa en paz.
Dejaré lo definitivo para cosas más serias que el resto de mi vida:D
Certeza e incertidumbre.
Certeza:Todo pasará.
Lo se.
Incertidumbre:Espero que, cuando pase, pueda mirar atrás y saber que las decisiones que estoy tomando fueron las correctas.
Sorprendentemente, la vida sigue.
Relato V
Con un simple pinchazo, todo daría igual.
Lo malo era que, precisamente por eso, no podía pincharse.
No podía dejar que todo diera igual, porque si todo diera igual,
entonces ese pinchazo cobraría importancia.
Y ya sería demasiado tarde.
Ceras Manley.
Los pensamientos grises se instalan así, como quien no quiere la cosa. Y poquito a poco, sin darse una ni cuenta, se tornan de un negro que infecta las luces y provoca demasiadas sombras. Hoy decidí que me apetece colorear mi vida.
Tomé las
ceras Manley y empecé a colorear mis pensamientos poquito a poquito, tomándome mi tiempo, deleitándome con el olor, con el tacto. Deleitandome con la catarsis colorista.
Ha salido un cuadro bastante curioso. Clínico, casi:)
No quiero.
No quiero negar la realidad.
No quiero negarme a mi misma.
No quiero llorar por cosas que no lo merecen.
No quiero que ser fuerte signifique endurecerme.
No quiero dejar de soñar.
No quiero que mis sueños me hagan perder de vista lo que es.
No quiero medias verdades.
No quiero engaños consentidos.
No quiero compromisos vacíos.
No los quiero ni siquiera conmigo misma.
No quiero perderme.
Aunque ya lo esté.
Relato IV
Toma el pequeño bote entre sus manos, delicadamente.
Lo observa, se deleita con su forma, su color, su delicado olor.
El olor de la muerte.
Lo ingiere.
Y ocurre.
No es como le dijeron.
Claro que siente.
Siente toda su vida en un instante.
Siente el pasado y el futuro fundidos en ese instante.
Siente como nunca antes ha sentido.
Después sí, después deja de sentir, y ya todo es igual.
Y ni siquiera cuando la encontraron, desnuda, la tez azulada, el gesto contraído, tan joven y tan guapa a pesar de aquello; ni siquiera cuando le hicieron la autopsia y vieron las fracturas antiguas, los moratones ocultos en sus más íntimos pliegues, el desgarro de algunos de sus músculos... ni siquiera entonces, comprendieron que era lo que no quería sentir.
La terrible soledad que le llevó a refugiarse en los brazos de cualquiera que disfrazara de cariño sus maltratos.
De piedad y escarabajos.

El escarabajo todavía estaba vivo. Las hormigas se lanzaron a por el sin piedad. No se puede tener piedad si quieres sobrevivir en la jungla. O en el parque.

Relaciones enfermas.
Tan terrible resulta estar con una persona sólo cuando todo va bien, como estar con una persona sólo cuando todo va mal.
Todo importa porque nada es realmente importante.
Y lo que es realmente importante, no importa.
:D

Relato III
Dispara. Directo al corazón. Una herida perfecta.
Esta noche, su familia comerá carne fresca, por fin.
Aunque sea la suya.
Relato II
Llueve. Llueve tanto que no puedo verte, ni sentirte, a pesar de saberte junto a mi. Llueve tanto que los edificios son borrones informes en la lluvia y los árboles sólo manchas parduzcas. Llueve tanto, tantísimo, que el paisaje se convierte en una acuarela difusa, y las calles en canales de olor similar al de los de Venecia.
Llueve tanto que hace tiempo que no tienes la certeza de que siga viva.
Llueve tanto, tanto, que ya no puedo tenerla ni yo.
Llueve tanto, tantísimo, que ni siquiera me ves desaparecer para siempre arrastrada por la riada.
Llueve tanto que un cadaver más no constará en las estadísticas.
Ni siquiera en las tuyas.
Te quiero...pero...
Te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual
te quiero, te llevaste la cabeza
y me dejaste el sombrero
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero pero igual
te quiero no me gusta esperar
pero igual te espero
primero te quiero igual
te quiero me dejaste el florero
y te llevaste la flor
pero igual
te quiero me dejaste el vestido
y te llevaste el amor
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero
primero te quiero igual
no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
te quiero, no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
sé que te quiero y que me esperan
más aeropuertos
te quiero te llevaste la vela
y me dejaste el entierro
primero te quiero igual
te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual
Andrés Calamaro-Te quiero igual
Tengo ganas de vivir.
Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de experimentar, de soñar, de sentir, de construir, de crear, de salir, de innovar, de saltar, de aprender, de explorar, de vivir.
Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de vivir, de vivir sin más.Sin preguntas, sin respuestas.
Sólo
vivir.
Historia de un desamor.
Ayer recorrimos, de la mano, media ciudad. Fue como volver a aquellos primeros momentos en que todo era nuevo y maravilloso, y no existía nada que pudiera enturbiarlo. Yo olvidé, por un momento, que ya sólo soy una más de tus obligaciones que gustas llevar a cabo por amor al arte. Tú olvidaste, por un momento, que busco cariño en los brazos de quien me lo proporcione.
Soñamos como cuando todavía quedaban sueños. Reímos como cuando estar juntos era motivo suficiente para ser felices. Nos besamos como cuando todavía sentíamos ese beso más allá del cuerpo.
Y hoy, al despertar, me pregunto que hicimos mal para que todo se diluyera tan irreversiblemente. Me pregunto por qué ya no me importa que no me abraces al dormir, por qué no te importa que busque ese abrazo de quien quiera dármelo, por qué seguimos juntos si ya no queda nada que importe, a ninguno de los dos.
He intentado llorar o algo, pero no he podido. No me salen las lágrimas. No me importa que sea así, porque yo ya no te quiero, ni tu a mi. Y no me duele no quererte, ya no. Ni que tu no me quieras a mi.
Simplemente me entristece no ser capaz de comenzar algo que me vuelva a importar, sola.
Y de que no seas capaz de comenzarlo tú tampoco, solo.
Llego tarde a clase.
Hoy he presenciado dos accidentes. En uno, una moto ha chocado con un autobús y ha cortado el tráfico de toda la glorieta, hasta el punto de que ha venido la policia, dos coches patrulla y dos furgonetas, y cuatro ambulancias.
En el otro, apenas dos horas después y en el mismo lugar, dos coches han chocado de frente y esta vez sólo ha venido una ambulancia y un par de policías.
Han trazado la silueta del autobús con tiza. La lluvia lo ha borrado ya.
Luego he presenciado otro, en mi propia casa, con heridas mortales pero sólo en el corazón.Quiero volverme pequeña, pequeña, muy muy pequeña, y desaparecer.
Mentiras y verdades.
Mi verdad no es
tu verdad.
Ni siquiera mi verdad
hoy será la misma que mi verdad de
mañana.
Así que aunque creas que es
la VERDAD...
es MENTIRA.
Sí, la realidad que expreso es cierta para tus ojos.
Pero no para los míos.
Si yo te dijera mi verdad, dirías que miento.
En el fondo, la verdad no existe, ni la mentira.
-
-
Todo depende.
En realidad, sí te quiero.
Perspectivas.
La recta final o, quizás, ...
no tan final.
En el fondo...
incluso podría decirse que
es EL COMIENZO
(otro más)
Llueve.
¿Y si existe la reencarnación? ¿Y si he muerto y he renacido tantas veces que ya no importa morir una más? ¿Y si no existe? ¿Y si vengo de la nada y voy a la nada?¿Y si mi presencia aquí no es más que el sueño de un ente superior? ¿Y si sólo hay química y química y sólo siento así por la estimulación de mi amigdala cerebral, que intensifica las emociones provocadas por los neurotransmisores? ¿Y si eso es tan sólo lo que me permite fisiologicamente expresar algo que se suele llamar alma?¿Y si tu y yo fuimos amantes en otra vida?¿ Y si fuimos acérrimos enemigos? ¿Y si sólo soy un sueño?¿Y siya estoy muerta y la muerte, en realidad, es lo que aquí denominaríamos nacimiento? ¿Y si no existen las casualidades? ¿Y si simplemente sí existen?
Liberación.
Sentir el corazón amargo
y transformarlo en lluvia
y vomitar el veneno
y liberarse...
...creo que es uno de los mayores placeres de la vida.
Cómo hacer que la inspiración acuda.
Imprescindible andar con algo importante entre manos que, en el fondo, importe tres pepinos.
Tener el ánimo enfermo, de alegría o de tristeza o de cualquier otro sentimiento.
Sentir pasión de cualquier tipo, incluso de esa que causa la indiferencia.
Necesidad imperiosa de enloquecer o desaparecer o qué se yo.
Apagar la vocecita de la autocrítica constante, o si no es posible, ponerle el "mute".
Y finalmente, aunque no imprescindible: no tener dónde recoger los efluvios de pensamientos que amenzan con tomar el aire que respiras...
Relato corto II
Un cigarro se consume en el cenicero, lentamente.
Un rayo de sol agoniza entre las rejillas de la persiana, lentamente.
Dejas de respirar. Lentamente.
Y despacito, despacito, suelto las manos de tu garganta y te beso en los labios.
Relato corto.
Bebí y bebí y bebí...
y no había forma de saciar mi sed de ti.
Eso sí, menudo dolor de cabeza.
Delirio Febril VII
Odio el olor a enfermo. Me supera.
Es un olor acre que se instala y enferma el ánimo, además del cuerpo. Es un olor que no se quita por mucho jabón que uses ni mucha colonia que pretenda difuminarlo. Es un olor que presagia la muerte, que gracias a la ciencia moderna, la mayoría de las veces no llega.
Y cuando llega la muerte, el olor se entremezcla con las flores muertas de las coronas y entonces me hace estremecer.
A veces, cuando sueño con él, le acompaña ese olor y un tono amarillo, como la cera.Y me duele tener ese recuerdo tan a fuego marcado.
Delirio Febril VI
De todo lo malo se puede sacar algo bueno.
Que no compense... bueno, es inevitable.
¿Pero realmente no compensa?
¿O es que es más sencillo quejarse que ser feliz?
Sin duda alguna, muchas veces no compensa.
Sin duda alguna, muchas veces es más sencillo quejarse que ser feliz.
Aparentemente.
Delirio Febril V
Hay ciertos temas tabu. Ni siquiera puedes hablar de ellos con amigos muy íntimos. Es más sencillos escribirselos a la nada, a la inmensidad cibernética, y dejar que se pierda tu botella por si alguien, quizá tan perdido como tú, la encontrase...
...Y el mundo dejara de ser tan terriblemente solitario unos instantes.
Delirio febril IV
Encuentras mi espíritu
y también lo pierdes.
Sanas mi alma
y también la maltratas.
Mi cuerpo vibra contigo
y también estalla.
Una de cal y otra de arena.
Dicotomía.
Enfermedad.
Delirio Febril III
- Llegas a ser cruel en exceso, ¿lo sabías?
- Y tú demasiado autocompasiva y sentimentaloide. Me das grima.
- Al menos yo no intento destrozarla. Así no la vas a ayudar a encontrar su camino.
-Es que no es nuestra misión ayudarla, ¿recuerdas? Ella intenta encontrarse y tú y yo sólo somos pistas falsas en su camino.
- Pues eso. Si quiere encontrarse, aprender a distinguir las pistas falsas es fundamental.
Delirio febril II
Hormigas.
Miles de hormigas por mis piernas, por mis brazos, por mis pechos, por mi rostro.
Abranzando mi cuerpo en la penumbra.
Formando una grotesca escultura de ébano vibrante.
Y luego el estallido.
Y mi cuerpo deja de ser mío y miles de hormigas se funden conmigo.
Y me despierto en un grito. Y me intento quitar las hormigas de mis piernas, de mis brazos, de mis pechos, de mi rostro.
Y sorprendida, constato que sólo son un producto más de mis delirios.
O quizás no tanto.
Delirio Febril I
Todo iba bien hasta que miró abajo.Suicidarse viendo algo tan hermoso como aquello era muy duro.Ahora dudaba. Le apremiaban.Retrocedió.Y le empujaron.Despertó bruscamente. La Tierra se veía realmente bella desde la nave.
Relato I
Hoy soñé que me enamoraba.
Me enamoraba tipo amor platónico mezclado con un deseo abrumador. Me enamoraba tipo mariposas agitándome por dentro y esa ingravidez, esa irrelevancia que tienen muchas cosas que antes abrumaban temiblemente. Me enamoraba como se enamora uno en primavera, de buenas a primeras y sin explicación, con toda la intensidad que hace que ese amor parezca el primero y el último que ha existido y que podrá existir...
Y luego me di cuenta de que la persona de la que me había enamorado estaba casado.
Conmigo.
He olvidado qué era lo que me hizo empezar a quererte...
No entiendes
NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADANADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA NADA
Reflexiones de las cuatro de la tarde.
Todo acto humano tiene un por qué detrás, una motivación consciente o inconsciente. Que no lo sepamos ver o que sea tan irrelevante que no lo consideremos no implica que no exista.
Mirar al vacío conlleva quizá abstracción, quizá tristeza, quizá cansancio… pero no es porque sí. Decir una cosa, entre las mil que puedes decir, no la dices porque sí. Siempre lleva un sentimiento, un pensamiento adherido, de nuevo consciente o inconsciente.
Quizá lo que no tenga un porqué son los sentimientos. ¿O es que los sentimientos no son más que el resultado de las reacciones bioquímicas? Está demostrado que, por ejemplo, un déficit de magnesio en el organismo provoca insomnio, nerviosismo, falta de memoria. En un estado así, la persona “siente” todo distorsionado.
Y el instinto de una gata protegiendo a sus gatitos, incluso arriesgando su propia vida, puede ser anulada con agentes bioquímicos.
¿Pero son lo sentimientos puro instinto? ¿O son emociones asimiladas? ¿Y qué son las emociones? ¿Podrían ser la sublimación de ese instinto? Si los sentimientos son la sublimación de ese instinto, entonces su por qué final son reacciones bioquímicas…
Y toda nuestra realidad se reduce a los sentimientos que nos provocan, o que nos provocaron en su momento, las experiencias que vivimos, a las informaciones que recibimos...y los pensamientos, los razonamientos, siguen sin ser más que conexiones nerviosas mediadas por neurotransmisores, polarizaciones y despolarizaciones concretas...
¿Somos entonces simples pilas?¿Toda nuestra realidad se reduce a bioquímica imperfecta?
Me duele pensar en tí...
...y saber que tu piensas en mi...
...y esperarte...
...y que me esperes...
...y que no podamos encontrarnos...
...porque rompimos el puente.
Y saber que ahora,
cuanto más lejos estamos,
es cuando realmente podemos decir que estamos cerca.
Te quiero.
Y dueles.
Y yo se que a ti te duelo yo.
Pero aunque no nos olvidemos
se que dejaremos de dolernos mutuamente.
Doña Perfecta.
Doña Perfecta da grima.Y envidia.
Doña Perfecta da pena. Y envidia.
Doña Perfecta da risa. Y envidia.
Doña Perfecta da envidia. Venderían, en secreto, su alma por ser tan perfectos como ella.
A Doña Perfecta le dan grima. Y envidia.
A Doña Perfecta le dan pena. Y envidia.
A Doña Perfecta le dan risa. Y envidia.
A Doña Perfecta le dan envidia. Vendería, en secreto, su alma, por ser tan imperfecta como cualquiera.
Y ninguno está feliz con su imperfecta perfección.Una lástima...
Dudas.
Te estuve esperando.
No viniste.
Estoy triste.
Pensé que vendrías.
Y me equivoqué.
De nuevo.
Empiezo a preocuparme.
¿Debería?
Quieros y no quieros.
Querría poder amarte como te amaba en un principio.
No querría que doliera tanto tu recuerdo
como dolía el que me llevó hasta tí.
Querría que todo volviera a su origen.
No querría tener que vivir lo mismo de nuevo.
Querría que vieramos más amaneceres juntos
sin importar las horas que nos quedasen en pie.
No querría que nuestra última visión mutua
sea de una noche demasiado enrarecida.
Cómo duele saber que no lo era.
Sin él.
Cuando él murió, su mundo de color rosa se desgarró y de repente la realidad le vomitó encima. Literalmente.
A veces se siente muy sola. Se siente tan sola que a veces ni le duele. El dolor ya le destrozó el alma tanto que ya no lo siente.
Nunca ha vuelto al cementerio. Las fotos las guardó y no quiere que nadie le recuerde nada.
La vida sigue. Y ahora ella lo ha comprendido, por fin. Ahora ha resurgido de sus cenizas. Eso piensa a veces.
Sólo llora cuando la realidad rosa que ha vuelto a montarse se le atraganta y le echa tanto de menos que quiere acompañarle en su destino. Eso piensa otras veces.
Pero la vida sigue. Y es lo que él querría.
La ventana de Johary
La ventana de Johari clasifica la personalidad, habilidades, aptitudes... de alguien (el YO) en 4 divisiones básicas:
Libre: lo que uno conoce de sí mismo, así como también lo conocen todas las demás personas que le rodean.
Ciega: lo que uno no conoce de sí mismo, pero las demás personas sí alcanzan a percibir.
Oculta: representa lo que uno conoce sobre sí mismo y los demás no tienen la menor idea.
Desconocida: es todo lo extraño que ni tú ni nadie que te conoce sabe de tí, pero aún así existe.
A veces me siento una absoluta desconocida.
Errores.
Casados demasiado jóvenes. Cansados demasiado jóvenes, también. Lo de que la adolescencia era la edad de prueba y error alguien se olvidó de explicárnoslo, y cuando nos dimos cuenta del error era demasiado tarde, y ya no había tiempo para más pruebas.
Muchas veces me he preguntado si no hubiera sido más fácil dejar a mi marido y no vivir una mentira tras otra, un año tras otro. Pero soy demasiado egoista como para dejar mi cómoda vida sin más, y demasiado cobarde para empezar a construir una de nuevo, sola.
Además, no es que dejara de quererle; simplemente el amor se acaba, como todo. Se nos acabó y dio paso a la costumbre.Queda el cariño. Al principio intentamos hablarlo. La situación, la falta de interés, la falta de tiempo. Luego dejamos de intentarlo. Aparentemente las cosas se arreglaron. Aparentemente.
Él pasaba más horas trabajando y yo también, al menos esa era la versión oficial. En realidad no se que ha estado haciendo él durante todos estos años; yo fui acumulando errores: el error Paulo, el error Marco, el error Andrés... Hasta esta noche, sumida en el error alcoholismo anónimo.
Le veo. No lo creo. No puede ser él. Él me mira y supongo que piensa que no puedo ser yo. Nadie dice nada. Nos presentan. Nos hacemos los desconocidos, y en parte es cierto.
Él, mi marido ejemplar, es además consumidor habitual de gente como yo.Yo, su esposa ejemplar, soy además consumidora habitual de gente como él.
Almas rotas esperando recomponerse en el alcohol y el sexo. Errando vez tras vez. Hundiéndose más en un pozo sin fondo.
Tal para cual, por lo visto. Lástima darnos cuenta tan tarde... Quizá no hubiera estado todo perdido... cuando empezó a echarse a perder. Ahora... ahora no se que pensar.
Salvo que esta será mi última función. Y la suya.Mañana iniciaremos el proceso de divorcio.No se si este es mi último error... o el más grande de todos ellos.
Tú de nuevo.
Hoy me has llamado. Qué sorpresa. Me has dicho que querías verme, que vendrías a donde hiciera falta. Me has recogido en la biblioteca. O mejor te he recogido yo del metro, que lo de recordar ponerte las lentillas sigue sin ser tu fuerte.
Me has dado dos besos y me he sentido tan rara... Me has abrazado y no he podido corresponder tu abrazo. No se que sentía, ni que siento.
Has cambiado, poco pero has cambiado. El problema es que yo no. Y que el daño que me hiciste... tampoco. No puedes pedirme que haga como siempre, olvidar, tragar, continuar. Ya no. Ya llenaste el cupo. Ya me astillaste el corazón más de la cuenta.
Se que estás mal. Aunque no te van las cosas peor que antes, y ser consciente te duele pero por otra parte, te hace sentirte feliz por primera vez en mucho tiempo. Que sabes que me hiciste mucho daño, que crees (tú empleas el verbo "saber") que me quieres y que vas a luchar por mi.
Que nadie me va a reemplazar en tu vida, y la verdad es que por su bien y por el tuyo, emocional, mental, te deseo que así sea. Tampoco nadie ocupará tu lugar. Pero ni siquiera tú. Dueles demasiado.
Hemos mantenido una conversación ajena a lo que realmente había, a pesar de que me has puesto al día y yo a ti. Involucrándome yo lo menos posible en tu vida; tú por primera vez en mucho tiempo intentando llegar hasta mi.
No lo vas a conseguir. Es la primera vez que te veo intentando algo con tantas ganas, con tanta desesperación. Si tanto te he importado, ¿por qué esperaste tanto para demostrarlo?
No más excusas, por favor.
El primer amor.
Dicen que el primer amor es el que más marca. En mi caso es cierto.
Me descubrió el sabor de la tierra. Y yo a él que las chicas también saben lanzar arena a los ojos.
Qué difícil es el amor cuando eres un párvulo :D
Diálogos de besugo.
-¿Por qué dices que quieres si no quieres?
-¿Por qué dices que no quiero cuando te digo que quiero?
-Porque no quieres.
-¿Y no será que quien no quiere eres tú?
-Ves como no querías...
-(Arggggfff)
-Bueno, pues no te preocupes, si no quieres pues otro día ya si eso...
[No mentiré.]
Podría decirte que te quiero igual.
Pero no me gustan las mentiras.
Te quiero mucho más.
De la galactosa.
Los niños toman leche, y deben tomar leche exclusivamente en los seis primeros meses de vida, para formar adecuadamente su cerebro. ¿Y por qué leche exactamente, ya sea materna o preparada? Por su alto contenido en galactosa.
La galactosa, cuando somos adultos, mediante una serie de procesos metabólicos se transforma en un intermedio de la vía glucolítica; es decir, que la usaremos para obtener energía, grosso modo.
Sin embargo, nada más nacer, nuestro cerebro apenas está configurado. Debe desarrollarse la red neuronal, las sinapsis o conexiones cerebrales e incluso las propias neuronas. El cerebro que no tenga un niño de cinco años no lo tendrá jamás de adulto , aunque evidentemente podamos "meterle" nuevos conocimientos y demás.
El caso es que la galactosa participa en la formación de cerebrósidos, que son componente fundamental de la mielina, que forna una vaina que recubre las neuronas (algunas) y permite enviar el impulso nervioso adecuadamente: por tanto, nos permite "pensar" adecuadamente.
Cada vez me parece más cierto el dicho ese de "Somos lo que comemos".
La merienda.
Crujientes rebanadas de alma y cremosa decepción, gratinadas al calor de la discordia.
Y yo que sólo venía a untarles un poquito de queso Philadelphia para merendar...
A veces pasa.
Se les torció el amor y nosotros fuimos los daños colaterales.
Splat!
Vértigo. Al mirar desde la terraza. Catorce pisos son muchos pisos.
Y sin embargo, cada vez que subo, no puedo evitar mirar. E imaginarme cayendo.
Nunca lo haré.
Subir a la terraza me hace sentir viva.
Me mareo.
Romper círculos viciosos es muy difícil.
Dueles.
Echo de menos... lo que yo creía que tú eras. Pero tu me echas de menos a mí.
Me hiciste demasiado daño.
No se si podré curarlo todo.
Eso no significa que no te perdone. Te quiero demasiado como para no hacerlo. Por eso, porque te quiero, me duele que sigas doliendo.
Dueles mucho. Me duelen tus ausencias. Me duelen tus promesas vacías. Me duelen todos esos momentos que dijiste que siempre estarías si yo te necesitaba, y que no fuera cierto ni siquiera cuando lo decías. Me duele la realidad. Y la prefiero. Me dueles tú. Me duele quererte.
No confundas significados. Aunque se que sobra que lo diga, lo harás igual y lo triste es que lo harás sin mala intención. Como siempre. Inconsciente.
Amor eterno.
¿Existe el amor eterno?
No digo que no exista, cielo, digo que no podemos asegurar que no vaya a cambiar la forma de expresarse.
Y mientras tanto, permiteme seguir amándote como te amo.
Y permiteme sentir cómo me amas tú.
Daño.
Me haces daño.
Más daño que ninguna otra cosa.
Te odio.
Más que a ninguna otra persona.
Y se que sin aprender a quererte no podré Ser nunca.